Cuando montas un programa de fidelización, lo primero que tienes que decidir es la mecánica: sellos o puntos. Las dos premian que el cliente vuelva, pero lo hacen de forma distinta — y elegir la que no encaja con tu negocio hace que el programa rinda la mitad. Vamos a dejarlo claro.
Sellos: premian la frecuencia
Cada visita (o cada compra de un producto concreto) suma un sello. Al llegar a N, premio. El clásico «9 cafés y el 10º gratis».
- A favor: se entiende sin explicar nada, da una meta visible y empuja la siguiente visita. Cero fricción.
- En contra: trata igual un ticket de 1,20 € que uno de 8 €. Si tu gasto por visita varía mucho, es injusto y desincentiva el ticket alto.
Puntos: premian el gasto
Cada euro gastado suma puntos (por ejemplo, 1 € = 10 puntos) que el cliente canjea por un catálogo de premios que tú defines.
- A favor: justo cuando el ticket varía, flexible (premios de distinto valor), y premia gastar más, no solo venir.
- En contra: un punto más de abstracción que el sello («¿cuánto me falta?»). Necesita un catálogo bien pensado para que el premio se vea alcanzable.
La tabla que resuelve la duda
| Sellos | Puntos | |
|---|---|---|
| Qué premia | La frecuencia (la visita) | El gasto (el importe) |
| Ticket ideal | Estable entre visitas | Variable entre visitas |
| Facilidad de entender | Máxima | Alta |
| Flexibilidad de premios | Un premio fijo | Catálogo a tu medida |
| Encaja en | Café, panadería, bar, lavado de coches | Restaurante, tienda de ropa, óptica, perfumería |
Cómo elegir en una frase
Si el cliente gasta más o menos lo mismo cada vez que viene → sellos. Si gasta cantidades muy distintas → puntos.
Ejemplos rápidos: una cafetería donde casi todos piden un café y un cruasán → sellos. Un restaurante donde un día es el menú del día y otro una cena para seis → puntos. Una peluquería con servicios de precios muy distintos → puntos o niveles.
¿Y si quiero los dos?
Mezclar sellos y puntos en el mismo negocio suele ser mala idea: el cliente se lía y la gracia de la fidelización —que se entienda al instante— se pierde. Lo sensato es elegir un modo y hacerlo bien. En Revisit cada negocio funciona con sellos o con puntos (no ambos a la vez) precisamente por eso; y si tu negocio cambia, se puede migrar de un modo a otro sin empezar de cero.
El detalle que iguala a los dos
Da igual el modo que elijas si vive en una cartulina que se pierde. Tanto sellos como puntos rinden de verdad cuando están en una tarjeta digital en Apple Wallet y Google Wallet: el cliente no la pierde, se actualiza sola y tú ves quién es cada uno. El modelo elige cómo premias; el formato decide si el cliente sigue jugando.

